Empresas PMC y DVC llevan un vaso por la vida a escuelas rurales
En Empresas PMC hemos cultivado las relaciones con las comunidades de nuestra área de influencia desde nuestros orígenes. El contacto diario con ellas nos ha llevado a palpar de primera mano las carencias de la Venezuela rural, la vulnerabilidad de sus poblaciones y el resquebrajamiento del sistema de valores.
Para incidir en esta realidad contamos con Construyendo Esperanzas, nuestro programa de responsabilidad social empresarial, con el que reafirmamos el compromiso con ser factores de cambio.
Construyendo Esperanzas se erige sobre los tres ejes de acción donde consideramos podemos marcar una diferencia: nutrición infantil, formación en valores y ciudadanía y dotación e infraestructura a las unidades educativas.
La atención urgente del problema de la nutrición como factor esencial para garantizar la calidad y continuidad de la educación, nos hizo entablar la alianza con el Dividendo Voluntario para la Comunidad (DVC), a fin de hacer llegar a las escuelas rurales la bebida nutricional de su Programa Un vaso por la vida, con el cual se garantiza 22% del aporte calórico diario.
Es así como desde mediados de 2020 estamos presentes en las unidades educativas Juan Jacinto Lara II en el caserío Las Playitas de Carora y María Teresa de la Parra en el caserío La Curva de Guanare.
Lo que inició con 76 niños en edad preescolar hoy se ha convertido en más de 200, pues se sumaron a la iniciativa los estudiantes de 7 a 9 años. Gracias a la receptividad de las directoras y la cooperación de las madres preparadoras, ya sumamos 12.730 vasos entregados desde que iniciamos el programa.