Destilería Yaracuy
Destilería Yaracuy
La historia de Destilería Yaracuy también es historia de inmigrantes. Esta empresa formó parte de un conglomerado agroindustrial fundado por un empresario cubano de origen español, con trayectoria en la industria azucarera que se desarrollaba en esa isla en 1947.
La base del conglomerado fue el Central Azucarero Matilde; los cultivos de caña de azúcar que garantizaban la molienda del central; la destilería de alcohol destinada a procesar la melaza, un subproducto de la molienda de caña destinado a producir alcohol industrial para la demanda nacional; y la ganadería de cría de la raza Brahman, la cual ocupaba los terrenos no aptos para la siembra de caña.
Es en 1946 cuando se ubican en Chivacoa, estado Yaracuy, tierras idóneas para el cultivo de la caña de azúcar y la instalación de un central azucarero. Los hierros serían el Central El Carmen, ubicado en Puerto Rico, con capacidad de moler 1000 tons/día de caña. Al igual que ocurriría con Molipasa años más tardes, el traslado de la maquinaria ocurrió en medio de muchas dificultades. Una vez instalado en la falda de la montaña de Sorte, es rebautizado Central Matilde.
Las personas que participaron en la fundación de la empresa fueron cubanos con trayectoria en las diferentes experticias requeridas para operar el central, así como muchos inmigrantes calificados que llegaban a Puerto Cabello procedentes de la Europa de la postguerra y yaracuyanos entusiastas de la región.
La primera zafra se logró arrancar el 30 de noviembre de 1948 y terminó el 27 de abril de 1949 con una molienda de 101.718 toneladas de caña y una producción de 8.295 toneladas de azúcar; ese mismo año se funda C.A. Destilería Yaracuy, anexa al Central Matilde, para formar parte del conglomerado industrial.
En 1998 Central Matilde apaga sus molinos para siempre, luego de que decidieran dejar de operarlo a causa de las invasiones que ocuparon los terrenos donde estaban las siembras de caña. En 2004 la Destilería Yaracuy pasa a formar parte de PMC, sociedad que le permitiría lograr fortalecimiento organizacional y financiero, garantía de materia prima para mantener la operación y la posibilidad de diversificación.
Central Matilde y la educación
La inquietud más grande del fundador del Central Matilde fue dejar un legado de educación en Chivacoa, pueblo que le había dado la oportunidad de realizar este desarrollo. Es el sacerdote Vicente Labruschini, trabajador del central, quien hace los contactos en su natal Italia para traer la congregación Las Hermanas de la Presentación de María Santísima, y con ellas construir el Colegio Santa María, unidad educativa que hoy acoge a más de tres mil alumnos, y con sedes adicionales en Cabudare, Edo. Lara y en la zona del Marqués en Caracas.
Aparte de la educación, desde el central también se fomentó la actividad deportiva en el municipio y en el estado Yaracuy.
Soñar en grande
Ser una de las destilerías más importantes del país, no sólo por los volúmenes de producción sino por la calidad del alcohol producido, es una muestra de los frutos que se recogen cuando se trabaja con pasión, disciplina y honestidad. Por ello, soñar en grande siempre será el estímulo de quienes hoy se desarrollan en Destilería Yaracuy.